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lunes, 21 de octubre de 2013

Historias entre madejas

Érase una vez, hace mucho mucho tiempo, una mujer risueña hacía punto en su sillón a un ritmo frenético. La lana se desenrollaba del ovillo y se convertía en chaquetas y jerséis como por arte de magia. Su nieta la observaba boquiabierta y jugaba a imitarla con unas gruesas agujas rojas que le dejaban para que no se hiciera daño.
Un día, la mujer le preguntó si quería aprender y la niña contestó que sí sin dudarlo, pero lo quería hacer sólo observándola (dicen las malas lenguas que era muy cabezona), así que mirando muy atenta las expertas manos de su abuela, consiguió conocer la técnica más elemental. Sus juguetes se lo agradecieron, porque tuvieron a partir de entonces bufandas y mantitas. Y las dos pasaron muchos ratos teje que te teje, en tardes que olían a natillas con canela y risas. 


Un tiempo después desapareció el sonido del chocar de las agujas y quedaron guardadas en un cajón.
 
Veinte años más tarde, todavía estaban ahí y, gracias a un curso de El Club Handmade Zaragoza, se han vuelto a poner en movimiento. Mil gracias por este momento, a Ana de Palomanitas y a Nekane, del Síndrome Lanar. Cuántos recuerdos.

viernes, 4 de octubre de 2013

Peluches de osos panda.

Desde hace tres años, septiembre es tiempo de pandas en The yllw line. La empresa Zentyal decidió contar con nosotros desde la primera ocasión en que organizaron un evento a principios de octubre de 2011. Y este año ya se cumple la tercera edición y, por supuesto, nuestros pandas no han faltado a su cita.


Este año el diseño ha cambiado porque su mascota también lo ha hecho, así que los peluches se han tenido que adaptar. Podéis recordar la entrada que les dedicamos el año pasado aquí, un año, el 2012 en el que la camada fue especialmente abundante, jajaja.
Como podéis ver, ¡la Zentyal Summit 2013 se está celebrando ahora mismito!
 


Y claro, los pandas estaban todo nerviosos. Por cierto, en realidad son cinco, pero el hermano mayor se marchó pronto, así que no pudo salir en las fotos de grupo. Están todos cosiditos a mano, que todavía no me he atrevido a acercarme a una máquina de coser. Así que, con fieltro, aguja, hilo, guata y paciencia, fueron naciendo los pandas uno tras otro.



Qué simpáticos y sonrientes. ¡Y muy blanditos!


¡Venga, chicos! Una foto de cara y otra de espaldas, para que se vea que vuestras colitas son unos estupendos y tupidos pompones de lana :D


Y aquí una fotografía que hemos tomado prestada de la página de Zentyal, con un orgulloso poseedor de un panda. ¡Seguro que lo cuidará muy bien! Desde aquí agradecemos a Zentyal su confianza año tras año.


La familia de pandas os desea... ¡un estupendo viernes!