jueves, 18 de noviembre de 2010

Noviembre

Pasan los días sin más, sin esperar, sin preguntar si estamos preparados para avanzar.
Y, sin darnos apenas cuenta hemos traspasado ya el ecuador de noviembre. Todavía no han llegado las nieblas, el viento no nos ha azotado demasiado y los guantes hasta ahora no han sido necesarios. Pero el invierno empieza a asomar su cabecita, su compañía con los meses no será tan grata y desearemos con ansia el momento en que decida alejarse y retire de nuestras nucas su gélido aliento.

 El aire huele a noviembre, a mandarinas, a calefacción, a nueces y castañas, a café con leche en una cafetería bulliciosa, a vaho escapando de nuestra boca por las mañanas.
Quizá tampoco sea tan malo...

1 comentario:

  1. las mandarinas son un clásico...
    y el vaho de la noche también...
    no es malo es distinto. Todo el año a la misma temperatura sería cansino...

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